jueves, 19 de junio de 2008

A mi madre.




Era tan solo un chiquillo que indefenso
sin saber distinguir el bien del mal
la vida le jugó un cambio crucial
y lo hizo al dolor estar propenso

era tan solo un niño que jugaba
imaginando ser algún pirata
o un vaquero que en plena cabalgata
a los bandidos todos atrapaba

nunca pude entender a tanta gente
llegar a casa llorando tan temprano
ofreciéndonos a todos una mano
y diciendo lo mucho que lo sienten

los recuerdos se me hacen tan borrosos
tratar de recordar no lo consigo
algún momento estando tú conmigo
pero quizás es menos doloroso

la muerte que puntual y tempranera
te arrancó de mi lado siendo un niño
sin poder disfrutar de tu cariño
ausencia cruel, dolorosa y duradera

no me dejó ni siquiera conocerte
y oír de ti al menos tus regaños
llegando de improvisto haciendo daño
impidiéndome entonces poder verte


fatídico destino que se extiende
en los días que pasan uno a uno
y saber que no existes en ninguno
eso es algo en verdad que no se entiende

estás en todo aunque ya no estés en nada
en aquello que soy y que he logrado
y aunque ya debo estar acostumbrado
tu muerte ha sido algo más que una estocada

estoy bien, soy feliz, y no lo dudo
y la felicidad es mucha en este instante
nadie pudo llenar esa vacante
pero el cariño claro que se pudo

hoy soy otro, tal vez eso parezco
pude amar y ser bien correspondido
tengo todo lo que siempre he querido
aunque quizás no todo lo merezco

sin embargo yo a veces te recuerdo
con imágenes vagas que demoran
y como a veces los hombres también lloran
tratando de buscarte yo me pierdo.

1 comentarios:

Froiliuba dijo...

Es... precioso.
He leido muchos poemas tuyos, todos muy bonitos, pero este me ha sacado las lágrimas por todo lo que implica.

Sólo de imaginar lo terrible que puede ser para un niño perder ese calor tan necesario... me estremezco.

bss